Estimado Presidente.
Ante todo, quiero fecilitarle por su primera iniciativa al timón de nuestra nación. Le hablo, por supuesto, de la paridad. Es justo, ya que nuestra población está dividida al 50% entre hombres y mujeres, que ambos sexos estén representados en igual porcentaje.
Pero quisiera llamar su atención sobre otros puntos, sobre todo ahora que tanto aboga por el sí a la Constitución Europea que recoge la discriminación positiva entre sus artículos. Para empezar, ha de saber que existe un alto número de homosexuales entre los españoles que le votan. Digamos que un 10% del electorado. Es decir, es una opción que no se le ha planteado quizá, la necesidad de tener a un homosexual entre los ministros, por cuota de representatividad. Es decir, entre los hombres y mujeres, habría al menos uno que representaran a los gays y las lesbianas. Pero no podemos parar ahí, pues cometemos el riesgo de ignorar a una gran parte del electorado. De su electorado, señor presidente.
No es propio de un gobierno como el suyo, sensibilizado con los problemas de la sociedad, el olvidarse de más de un millón de sudamericanos que están censados y cuyo voto es tan válido como el de un andaluz o el de un catalán. Por no mencionar a los casi tres cuartos de millón de marroquíes que también tienen derecho a voto. Tampoco habría que olvidarse de otras amplias comunidades, como lo son la rumana, la alemana o la británica.
Pero la comunidad extranjera no es la única agraviada. ¿Qué ocurre con los gitanos? Porque suponen una población de más de dos millones de personas. ¿No debieran estar representados acaso en su Gobierno? Seguro que sí. Pero no podemos detenernos ahí, Señor Presidente. ¿Donde están representadas las religiones minoritarias? (Los católicos ya tienen bastante con Bono) Cabe recordarle que suponen casi tres millones de votos.
¿Y los siete millones de personas de más de 65 años? ¿No merecen estar representados? Deje que me adelante a su respuesta: Si.
No sólo eso, ¿porqué todos sus ministros son blancos? ¿Dónde están los negros o los asiáticos representados? Si quiere que España sea plural y democrática, también tiene que tenerlos en cuenta. También hay que tener en cuenta que deben estar representadas al menos las tres lenguas co-oficiales.
Por último, quiero recordarle los estudios que dicen que en España hay más de un millón doscientos mil psicópatas. Tenga por seguro que ellos exigen su cuota de ministros.
Así pues, recapitulando:
Los ministros deben retratar a la ciudadanía, pero está claro que alguno debería representar a más de una minoría, a no ser que quiera crear nuevos ministerios, como el de Trujillo. Por lo tanto, me permito sugerirle la siguiente composición de Gobierno.
8 hombres entre los cuales debe haber: un gitano catalanoparlante, un rumano gay, un sudamericano musulmán, un asiático valencianoparlante y un británico psicópata
8 mujeres entre las cuales debe haber: una alemana anciana, una marroquí budista (también sirve si es de la iglesia de la Cienciología), una gitana gallegoparlante, una negra propalestina y un transexual que hable euskera.
Así pues, ya tiene su próximo Gobierno. Espero, de todo corazón, haberle podido servir de ayuda en su unión de civilizaciones.
PD: Antes de que algún alma malintencionada malinterprete esta carta, quisiera expresar por adelantado mi respeto y cariño por todas las minorías mencionadas. Es una carta con cierta dosis de ironía, para el que no lo haya notado. (Va por Manu y Turturro, principalmente). Los datos, excepto enlace que diga lo contrario, están sacados del Instituto Nacional de Estadística