A los progres, lo que más les gusta para solucionar todos los problemas del mundo, es hacer sentadas, manifestaciones o, como en esta ocasión, ponerse en pie.
Hoy, se levantan contra la pobreza. Eso está muy bien. ¿Quién no se va a levantar? Nadie quiere que haya pobreza, lógicamente. Es como si dicen “que todo el mundo dé dos palmadas contra el SIDA”. Pues todos daremos dos palmadas. Pero no solucionaremos nada.
Esta asociación que pregona lo de levantarse contra la pobreza (creo que es de la ONU), lo hace porque:
El papel de la sociedad civil es fundamental para exigir a los líderes políticos que cumplan sus promesas y que la lucha contra la pobreza en el mundo constituya una prioridad internacional.
Pues no. Como los políticos intervencionistas de occidente sigan con su política de enviar ayudas, y más ayudas, y perdonarles las deudas, y apoyar a sus tiranos, y no dejarles libertad para comerciar, etc, los países pobres van a seguir siendo pobres siempre.
A ver cuándo se dan cuenta que lo único tienen que hacer los gobiernos occidentales es dejar de subvencionar a sus propias industrias ineficientes (como la agricultura, sin ir más lejos), permitir que los países del Tercer Mundo comercien en todos los países en igualdad de condiciones (es decir, sin tener que competir con productos subvencionados), que eliminen los aranceles y permitan el libre comercio, que no pongan trabajas a la contratación de trabajadores, y sobre todo, que dejen de demonizar al capitalismo que tanto ha hecho para eliminar la pobreza y mejorar las condiciones de vida de millones de personas en el último siglo (curiosamente, justo lo contrario que el socialismo o el comunismo).
Y los gobiernos del Tercer Mundo, deberían olvidar ya ese socialismo que desde hace décadas les hace tanto daño, que el proteccionismo y el intervencionismo no les va a ayudar absolutamente para nada, más que para seguir siendo pobres y morirse de hambre. Lo que necesitan es hacer como los países desarrollados: comerciar, abrir sus fronteras, devolver las propiedades a sus dueños para que se puedan gestionar eficientemente (en Kenia, por ejemplo, los agricultores no son dueños de sus tierras ni de lo que producen), etc.
No en vano, el país que más ha progresado y evolucionado en África en los últimos 40 años ha sido Botswana, cuyas medidas liberales orientadas al libre comercio, han hecho muchísimo por mejorar el nivel de vida de su población, y evitar hambrunas como las sucedidas en los demás países africanos. Además es el país con menos corrupción de África, que junto a Sudáfrica es el mejor país de todo el continente para abrir un negocio o invertir en empresas, políticas económicas estables, seguridad jurídica, libertad,… Botswana es, de hecho, un país mucho más competitivo que México o Brasil. Y todo gracias al liberalismo. Los datos no engañan.
Hay una gráfica que demuestra claramente que cuanta más ayuda se envía al Tercer Mundo, más pobres son:
En fin, que con sentadas, ponerse de pie, socialismo o comunismo, nunca se va a solucionar ningún problema.
Vale, ya nos hemos puesto todos en pie. ¿Y ahora qué?